Cuando era niña los problemas no existían en mí, lo único que en ese entonces ocupaba mi mayor atención era saber que nuevo juguete me comprarían ya sea por haberme portado bien, por mi cumpleaños, navidad, día de reyes, o que se yo, lo importante ahí era que me gustara.
Cuando era niña tenia fe, creía en Dios; ese ser todopoderoso que supuestamente se encuentra en todos lados y siempre esta a tu lado cuando mas lo necesitas, El, que supuestamente no te abandona.
Cuando era niña adoraba vivir, disfrutaba de la vida; de mi vida lo mas que podía; recuerdo que me agradaba observar el cielo iluminado con millones de estrellas y soñar, solo soñar; también me agradaba ver la Luna, la cual a su debido tiempo llegaría a ser cómplice de toda locura.
Cuando era niña pensaba que la familia era el mejor regalo que Dios nos podía dar, y que el mundo en el que vivía en sueños no se comparaba en lo más mínimo con mi realidad, que esta era mejor… pero sin imaginar que tiempo después, aquella idea errónea sería.
Conocí el mundo y las personas que habitaban en el, de una manera violenta, cruel, de una manera… Comprendí que en el no hay mas que basura.
Cuando era tan solo una niña con sueños, metas, ilusiones, deseos, y sobre todo con ganas de vivir, y entonces, la realidad se acercó mostrando su mejor cara y escondiendo sus intenciones, me robó todo cuanto pudo.
